domingo, noviembre 20, 2005

Nota philologica

JPQ planteaba hace unos días la necesidad de realizar alguna incursión filológica para limpiar, fijar e incluso dar esplendor al manido vocabulario referente a este vicio solitario de hacer asientos en nuestras bitácoras personales. De la laberíntica (por que de una biblioteca borgesiana se trata) página en la red de José Antonio Millán reproduzco algunas notas. Para empezar, he aprendido que blog es un prócope de weblog. El log-book (abreviadamente log) era el documento en que el capitán del barco anotaba las incidencias del viaje, como el rumbo, la velocidad, maniobras y demás incidentes de la navegación. Por ello, vale decir, en buen castellano, “cuaderno de bitácora”. Un blog -un weblog- es por tanto una “bitácora de la web”, en la que se asentarían los sitios/puertos que el navegante por el Ponto de la red ha visitado en sus viajes.

Pidamos, pues, que el camino sea largo/que numerosas sean las mañanas de verano/en que arribes a bahías nunca vistas,/ con ánimo gozoso.